viernes, 17 de noviembre de 2017

Toldot (Genesis 25:19-28:9)

Durante sus primeros veinte años de casados, Itzjak y Rivká no tuvieron hijos. Rezaron a D-s y El atendió sus oraciones y los bendijo dándoles mellizos. Eisav, el mayor, era un hombre de campo, un cazador. Iaakov, el menor, era un erudito que se pasaba todo el tiempo estudiando la Torá. Cada progenitor tenía su hijo favorito. Itzjak, mostraba afecto por Eisav, en tanto que Rivká, prefería a Iaakov.
Cierto día Eisav volvió a su hogar desde el campo, muy cansado, y advirtió que Iaakov estaba cocinando lentejas rojas. Eisav le dijo a Iaakov: "Dame rápido un poco de ese guiso para comer, pues estoy cansado".
Iaakov respondió: "Véndeme a cambio tus privilegios de primogénito". Iaakov sabía que hasta que Hashem eligiera a Aaron y sus descendientes para servir como la familia sacerdotal, serían los primogénitos quienes oficiarían como sacerdotes ante el Señor. Eisav no era digno de esa tarea de santidad. "¿De qué me sirven los derechos de primogenitura?", razonó Eisav. "Júramelo", dijo el precavido Iaakov, Y así fue. Iaakov le dio a Eisav pan y lentejas a cambio de los derechos de primogenitura, por los cuales éste había mostrado tan poco interés.
Para escapar de las garras del hambre Itzjak se trasladó temporalmente a Guerar. D-s se le apareció y le dijo que mantendría la promesa que le había hecho a su padre Abraham. le aseguró entonces a Izjak que tendría hijos tan numerosos como las estrellas del cielo y que sus descendientes heredarían la tierra de Canaan.
Tomando las mismas precauciones que su padre Abraham, Itzjak le dijo a la gente de Guerar que su esposa Rivka era su hermana. Avimélej, rey de Guerar, descubrió la verdad y ordenó que cualquiera que dañara a Itzjak o su esposa fuera ejecutado. Con la ayuda del Señor, Itzjak pronto se tornó muy próspero. Esto despertó la envidia de la población local y Avimelej le pidió que abandonara la región. Mientras estaba en el valle de Guerrar, Izjak cavó los viejos pozos de agua de su padre. Eventualmente se trasladó a Beer Sheva. Al poco tiempo, fue visitado por Avimelej, quien reconoció que Izjak era una persona santa favorecida por D-s, y ambos acordaron firmar un tratado de paz. Entretanto, Eisav provocó la pena de sus padres al casarse con dos mujeres hititas.
Itzjak había envejecido y perdido la vista, y sintió que había llegado el momento de bendecir a su hijo mayor. En consecuencia, pidió a Eisav que fuera al campo a cazar y que convirtiera la presa en un plato sabroso para él. Luego lo bendeciría. al oír esta conversación, Rivká vistió a Iaakov con ropas de Eisav, cubrió sus manos y su cuello con piel de cabra para que para que pareciera al tacto tan velludo como Eisav, y lo envió a ver a Itzjak y llevarle una sabrosa comida hecha con carne de cabra y pan, que ella había preparado. La voz de Iaakov despertó las sospechas de Itzjak, pero luego se tranquilizó al sentir las manos "velludas" como las de Eisav.
Itzjak, preparado para bendecir a su hijo, le pidió que se acercara. Iaakov así lo hizo y besó a su padre. Itzjak bendijo a su hijo diciendo: "D-s te dé del rocío del cielo y de las grosuras de la tierra, y abundante trigo y vino. Sírvanse pueblos y prostense delante de ti naciones....Los que te maldijeren serán malditos, y benditos los que te bendijeren".
Tan pronto como Iaakvo hubo salido, regresó Eisav y la verdad fue descubierta. Sin embargo, Itzjak no revocó su bendición a Iaakov. En lugar de ello aceptó bendecir también a Eisav y predijo que sus descendientes vivirán por la espada y servirían a los descendientes de Iaakov en la media en que éstos se comportarán correctamente. Pero si los descendientes de Iaakov se desviaran del sendero de la Torá, los de Eisav se liberarían de esta obligación.
Eisav estaba muy perturbado por la artimaña de Iaakov y planeó matarlo ni bien muriera su padre. Para evitar esto, Rivká instruyó a Iaakov a fin de que abandonara su hogar y viviera en la casa de su hermano Lavan, en Jarán. Itzjak le dio un consejo similar y expresó el deseo que de Iaakov eligiera una esposa de entre la familia de su tío. Luego lo bendijo nuevamente para que las  bendiciones de Abraham se cumpliesen en él y sus descendientes, y heredasen la tierra de Canaan.
Después que Iaakov hubo abandonado Beer Sheva, Eisav trató de complacer a sus padres casándose con una hija de Ishmael.
Lilmod ULelamed

EN GALEGO

Durante os seus primeiros vinte anos de casados, Itzjak e Rivká non tiveron fillos. Rezaron a D-s e O atendeu as súas oracións e bendíxoos dándolles mellizos. Eisav, o maior, era un home de campo, un cazador. Iaakov, o menor, era un erudito que se pasaba todo o tempo estudando a Torá. Cada proxenitor tiña o seu fillo favorito. Itzjak, mostraba afecto por Eisav, en tanto que Rivká, prefería a Iaakov.
Certo día Eisav volveu ao seu fogar desde o campo, moi canso, e advertiu que Iaakov estaba cociñando lentellas vermellas. Eisav díxolle a Iaakov: "Dáme rápido un pouco dese guiso para comer, pois estou cansado".
Iaakov respondeu: "Véndeme a cambio os teus privilexios de primoxénito". Iaakov sabía que ata que Hashem elixise a Aaron e os seus descendentes para servir como a familia sacerdotal, serían os primoxénitos quen oficiarían como sacerdotes ante o Señor. Eisav non era digno desa tarefa de santidade. "De que me serven os dereitos de primogenitura?", razoou Eisav. "Xúramo", dixo o precavido Iaakov, E así foi. Iaakov deulle a Eisav pan e lentellas a cambio dos dereitos de primogenitura, polos cales este mostrara tan pouco interese.
Para escapar das garras do fame Itzjak trasladouse temporalmente a Guerar. D-s aparecéuselle e díxolle que mantería a promesa que lle fixo ao seu pai Abraham. aseguroulle entón a Izjak que tería fillos tan numerosos como as estrelas do ceo e que os seus descendentes herdarían a terra de Canaan.
Tomando as mesmas precaucións que o seu pai Abraham, Itzjak díxolle á xente de Guerar que a súa esposa Rivka era a súa irmá. Avimélej, rei de Guerar, descubriu a verdade e ordenou que calquera que danase a Itzjak ou a súa esposa fose executado. Coa axuda do Señor, Itzjak pronto se tornou moi próspero. Isto espertou a envexa da poboación local e Avimelej pediulle que abandonase a rexión. Mentres estaba no val de Guerrar, Izjak cavou os vellos pozos de auga do seu pai. Eventualmente trasladouse a Beer Sheva. Ao pouco tempo, foi visitado por Avimelej, quen recoñeceu que Izjak era unha persoa santa favorecida por D-s, e ambos acordaron asinar un tratado de paz. Namentres, Eisav provocou a pena dos seus pais ao casar con dúas mulleres hititas.
Itzjak envellecera e perdido a vista, e sentiu que chegara o momento de bendicir ao seu fillo maior. En consecuencia, pediu a Eisav que fose ao campo a cazar e que convertese a presa nun prato saboroso para el. Logo bendiríao. ao oír esta conversación, Rivká vestiu a Iaakov con roupas de Eisav, cubriu as súas mans e o seu pescozo con pel de cabra para que para que parecese ao tacto tan velludo como Eisav, e enviouno a ver a Itzjak e levarlle unha saborosa comida feita con carne de cabra e pan, que ela preparara. A voz de Iaakov espertou as sospeitas de Itzjak, pero logo tranquilizouse ao sentir as mans "velludas" como as de Eisav.
Itzjak, preparado para bendicir ao seu fillo, pediulle que se achegase. Iaakov así o fixo e bicou ao seu pai. Itzjak bendixo ao seu fillo dicindo: "D-s déache do rocío do ceo e das grosuras da terra, e abundante trigo e viño. Sírvanse pobos e prostense diante de ti nacións....Os que che maldixeren serán malditos, e benditos os que che bendixeren".
Axiña que como Iaakvo houbo saído, regresou Eisav e a verdade foi descuberta. Con todo, Itzjak non revogou a súa bendición a Iaakov. En lugar diso aceptou bendicir tamén a Eisav e predixo que os seus descendentes vivirán pola espada e servirían aos descendentes de Iaakov na media en que estes se comportarán correctamente. Pero se os descendentes de Iaakov desviásense do carreiro da Torá, os de Eisav liberaríanse desta obrigación.
Eisav estaba moi perturbado pola artimaña de Iaakov e planeou matalo nin ben morrese o seu pai. Para evitar isto, Rivká instruíu a Iaakov a fin de que abandonase o seu fogar e vivise na casa do seu irmán Lavan, en Jarán. Itzjak deulle un consello similar e expresou o desexo que de Iaakov elixise unha esposa de entre a familia do seu tío. Logo bendíxoo novamente para que as bendicións de Abraham cumprísense nel e os seus descendentes, e herdasen a terra de Canaan.
Despois que Iaakov houbo abandonado Beer Sheva, Eisav tratou de compracer aos seus pais casándose cunha filla de Ishmael.
Lilmod ULelamed

viernes, 10 de noviembre de 2017

Jaie Sara (Génesis 23:1-25:18)


Sara murió en Jevrón a la edad de ciento veintisiete años. Abraham, al conocer la mala noticia, volvió rápidamente desde Beer Sheva para guardar duelo y rendirle homenaje. Adquirió el campo y la cueva cercanos de Majpelá a Efrón el hitita, como sepulcro permanente de Sara, y la inhumó allí.
Abraham, ahora ya de edad avanzada, estaba ansioso por casar a su hijo Itzjak. Llamó a su leal sirviente Eliezer y le encargó la importante tarea de hallar una compañera adecuada para su hijo. Abraham insistió en que Eliezer jurara que no elegiría una esposa para Itzjak de entre las hijas de los canaanitas. En lugar de ello, debía regresar a la tierra nativa de Abraham y traer de allí una esposa conveniente para su hijo.
Eliezer tomó diez camellos, los cargó con los mejores presentes de su amo y emprendió viaje a la residencia de los parientes de éste en Aram Naharaim. Llegó hacia la noche y se detuvo junto a un pozo en las afueras de la ciudad. rogó a Hashem que le permitiera hallar a la muchacha apropiada para Itzjak y continuó con su plegaria al Señor para que coronara con éxito el método que iba a aplicar. Pediría agua a una joven que estuviera junto al pozo. Aquella que respondiera: "Bebe, que yo también sacaré agua para tus camellos", sería la elegida por D-s para Itzjak.
Antes de que Eliezer concluyera su plegaria, llegó Rivká al pozo y llenó su cántaro. Eliezer corrió hacia ella y le pidió un sorbo de agua. Rivka le dio de beber y luego sacó rápidamente agua para todos los camellos de Eliezer. Al observar esto, el servidor de Abraham, esperando que sus plegarias hubieran sido escuchadas, le regaló para Rivká un aro de nariz y dos brazaletes, todos de oro. Eliezer se sintió regocijado al descubrir que Rivká era, realmente, la nieta de Najor, hermano de Abraham. Se inclinó y bendijo a Hashem por este acto de bondad para con su amo.
Rivka llevó a Eliezer a su hogar y él contó toda la historia de su viaje. Los familiares estuvieron de acuerdo con esta unión y permitieron a Rivka que viajara a la tierra de Canaán para casarse con Itzjak. Eliezer inundó de regalos a Rivka y su familia. Luego partió llevando a la prometida a Canaán, donde conoció a Itzjak y se casó con él.
Abraham tomó otra esposa, K´tura, que dio a luz más hijos. Les dio hermosos regalos como herencia, pero dejó todo lo que poseía a su hijo favorito, Itzjak. Abraham murió a la edad de ciento setenta y cinco años y fue inhumado por sus hijos Itzjak e Ishmael en la cueva de Majpelá.
Lilmod ULelamed
EN GALEGO
Sara morreu en Jevrón á idade de cento vinte e sete anos. Abraham, ao coñecer a mala noticia, volveu rapidamente desde Beer Sheva para gardar duelo e renderlle homenaxe. Adquiriu o campo e a cova próximos de Majpelá a Efrón o hitita, como sepulcro permanente de Sara, e inhumouna alí.

Abraham, agora xa de idade avanzada, estaba ansioso por casar ao seu fillo Itzjak. Chamou ao seu leal servente Eliezer e encargoulle a importante tarefa de achar unha compañeira adecuada para o seu fillo. Abraham insistiu en que Eliezer xurase que non elixiría unha esposa para Itzjak de entre as fillas dos canaanitas. En lugar diso, debía regresar á terra nativa de Abraham e traer de alí unha esposa conveniente para o seu fillo.

Eliezer tomou dez camelos, cargounos cos mellores presentes do seu amo e emprendeu viaxe á residencia dos parentes deste en Aram Naharaim. Chegou cara á noite e detívose xunto a un pozo nos arredores da cidade. rogou a Hashem que lle permitise achar á rapariga apropiada para Itzjak e continuou coa súa pregaria ao Señor par aque coroase con éxito o método que ía aplicar. Pediría auga a unha moza que estivese xunto ao pozo. Aquela que respondese: "Bebe, que eu tamén sacarei auga para os teus camelos", sería a elixida por D-s para Itzjak.

Antes de que Eliezer concluíse a súa pregaria, chegou Rivká ao pozo e encheu o seu cántaro. Eliezer corrío cara a ela e pediulle un sorbo de auga. Rivka deulle de beber e logo sacou rapidamente auga pra todos os camelos de Eliezer. Ao observar isto, o servidor de Abraham, esperando que as súas pregarias fosen escoitadas, regaloulle ra Rivká un aro de nariz e dous brazaletes, todos de ouro. Eliezer sentiuse regocijado ao descubrir que Rivká era, realmente, a neta de Najor, irmán de Abraham. Inclinouse e bendixo a Hashem por este acto de bondade para co seu amo.

Rivka levou a Eliezer ao seu fogar e el contou toda a historia da súa viaxe. Os familiares estiveron de acordo con esta unión e permitiron a Rivka que viaxase á terra de Canaan para casar con Itzjak. Eliezer alagou de agasallos a Rivka e a súa familia. Logo partiu levando á prometida a Canaan, onde coñeceu a Itzjak e casou con el.

Abraham tomou outra esposa, K´tura, que deu a luz máis fillos. Deulles fermosos agasallos como herdanza, pero deixou todo o que posuía ao seu fillo favorito, Itzjak. Abraham morreu á idade de cento setenta e cinco anos e foi inhumado polos seus fillos Itzjak e Ishmael na cova de Majpelá.

Lilmod ULelamed

jueves, 26 de octubre de 2017

Lej Leja (Genesis 12:1 - 17 :27)



A Abram le llegó el llamado divino para que abandonara Jarán y se encaminara a otra tierra que Hashem le indicaría. El patriarca se dirigió a Canaán (Eretz Israel), llevando consigo a su esposa Sarai, su sobrino Lot, y todas sus posesiones. También llevó a los mucho seguidores a quienes él y Sarai habían logrado acercar a los caminos de Hashem y de Su Torá. Los viajeros llegaron a la tierra de Canaan y continuaron hasta la ciudad de Shjem, donde D-s se le apareció a Abram en una visión y afirmó Su promesa de que algún día la tierra de Canaan pertenecería a sus descendientes. Abram construyó un mizbéaj (altar) en acción de gracias a Hashem por esas noticias felices.
Una terrible hambruna desatada en Canaan, impulsó a Abram a permanecer temporalmente en Egipto. Temiendo que los egipcios se sintieran atraídos por su esposa Sarai y lo asesinaran para apoderarse de ella , al acercarse a la tierra de Egipto le pidió que les dijera que era su hermana. Cuando arribaron a ese Pais la belleza de Sarai despertó gran admiración y fue llevada al palacio de Paró (faraón). De inmediato, Abram fue colmado de regalos de rebaños y sirvientes. Sin embargo, cuando Paró y su familia fueron castigados con misteriosas enfermedades, éste sintió que algo andaba mal. Supo que Sarai era, en realidad, esposa de Abram, y que su secuestro había causado este castigo. Paró pidió a Abram que abandonara Egipto junto con su familia y sus bienes, y Abram así lo hizo.
Con su esposa y las nuevas posesiones que había obtenido regresó a la ciudad de Bet-El, en Canaan. Puesto que Abram y Lot se habían hecho muy ricos y dueños de grandes rebaños, no había suficientes pasturas para los ganados de ambos y surgieron disputas entre los pastores. Para evitar el conflicto, Abram sugirió que él y Lot se separaran y ofreció a su sobrino que eligiera primero la tierra en la cual quería asentarse. Lot eligió la planicie del Jordán, fértil y bien irrigada, y levantó sus tiendas hasta la ciudad de Sdom, de mala fama por la perversidad de sus habitantes. Abram se estableció en la llanuras de Mamre, cerca de Jevrón y nuevamente recibió la promesa de D-s de que algún día sus descendientes poseerían esa tierra. 
En esa época, cinco gobernantes del sur de Canaán, incluyendo los reyes de Sedom y Amorá, se hallaban comprometidos en una revuelta contra Kedarlaomer, rey de Elam, a quien le habían pagado tributos durante doce años. Kedarlaomer buscó la ayuda de tres de los gobernantes vecinos. La revuelta se convirtió en una batalla en la que triunfaron Kedarlaomer y sus aliados. Estos obtuvieron un botín consistente en todas las posesiones de Sedom y Amorá. Además sometieron a cautiverio a gran parte del pueblo. Entre los cautivos se encontraba Lot. Al conocer la situación de su sobrino, Abram condujo a sus familiares y servidores, y presentó batalla contra las fuerzas victoriosas, las derrotó y rescató a Lot y sus posesiones, como así también al resto de los habitantes de Sedom y todos sus bienes. El rey de esta ciudad salió a saludar a Abram luego de su victoria y le ofreció todas las posesiones que había rescatado de Kedarlaomer, como recompensa por haber liberado a los cautivos. Abram, empero, rehusó cualquier tipo de retribución por sus esfuerzos.
A pesar de toda su buena fortuna, Abram se sentía triste por el hecho de no tener, aún, un hijo y heredero. Entonces, Hashem, le indicó que mirara el cielo y contara las estrellas. “Ciertamente , no puedes contarlas”, dijo D-s, “pues así de numerosos serán tus hijos”. Luego le hizo saber que lo había sacado de la tierra de Ur Casdim para entregarle esta tierra como posesión que heredarían sus descendientes. Abram preguntó: “¿Cómo sabré que poseo esta tierra?” Y Hashem selló, entonces, un pacto con él, conocido como Brit bein habetarim (pacto en las mitades). D-s le informó luego que sus descendientes serían esclavizados temporalmente en tierra extraña, pero que saldrían de ella con gran riqueza.
Como no tenía hijos, Sarai sugirió a Abram que tomara a su sierva hagar como segunda esposa. Cuando Hagar advirtió que estaba encinta le perdió el respeto a Sarai. Esta se sintió muy molesta y se quejó a Abram. El patriarca devolvió a Sarai su autoridad sobre hagar. Después, Sarai tuvo que lidiar duramente con la sierva, que terminó huyendo. Un ángel de Hashem apareció ante Hagar y le dijo que regresara, prometiéndole que el hijo que tendría , Ishmael, sería el fundador de una gran Nación. Cuando Abram llegó a la edad de noventa y nueve años Hashem renovó Su pacto con él y cambió Su nombre por el de Abraham, que significa “padre de una multitud de naciones”. Luego le ordenó que se circuncidara, junto con todos los demás varones de su casa. Desde entonces, todo niño varón judío que nace debe ser circuncidado a los ocho días de edad. Este ha sido el signo del pacto entre D-s y Abraham y sus descendientes. Hashem dijo también a Abraham que a partir de entonces Sarai sería conocida como Sará, que significa “princesa”. Abraham cumplió prestamente la gran mitzvá del Brit milá (circuncisión) en Ishmael y todos los varones de su casa, y luego se circuncidó él mismo. Todo esto fue realizado por Abraham a la luz del día, sin importarle lo que los demás podrían decir o hacer.
Lilmod ULelamed

jueves, 19 de octubre de 2017

Noaj (Genesis 6:9 - 11 :32)

Noaj era un hombre recto, pero los demás hombres de su generación eran malvados. D-s contempló el triste estado del mundo y decidió destruir a todos sus habitantes, con excepción de Noaj y su familia, provocando un diluvio. Informó a Nóaj de Su decisión y lo instruyó para que construyera un arca de tres pisos, en el que habitaría junto con su familia durante la inundación. Nóaj cumplió las instrucciones de Hashem y cuando el arca estuvo terminada, su mujer, sus tres hijos (Shem, Jam y Iafét) y sus respectivas esposas entraron en ella. Llevaron siete parejas de cada especie animal y cada ave casher, y una pareja de toda otra especie viviente. También almacenaron en el arca toda clase de alimentos para su sustento durante su estadía en ella. En el día decimoséptimo del segundo mes comenzó a llover copiosamente sobre la Tierra, al tiempo que grandes cantidades de agua surgían desde sus profundidades. Este diluvio continuó durante cuarenta días y cuarenta noches, y casi todos los seres vivientes que estaban fuera del arca se ahogaron. Fue de tal magnitud que transcurrieron casi seis meses antes de que las aguas descendieran lo suficiente como para que el arca se posara en la cima del monte Ararat.
Después de otros tres meses Nóaj liberó a un cuervo del arca para comprobar si había aparecido la tierra seca. El cuervo voló simplemente de un lado a otro, esperando que se disiparan las aguas de la superficie de la tierra. Siete días más tarde Nóaj envió una paloma, que regresó rápidamente al arca porque no pudo hallar un lugar donde posarse. Luego de esperar otros siete días Nóaj envió nuevamente a la paloma que regresó esta vez con una hoja de olivo en el pico, lo cual indicaba que las aguas estaban retrocediendo. Siete días más tarde, en la tercera ocasión, la paloma ya no regresó y Nóaj comprendió que la tierra había comenzado a secarse. Quitó, entonces, la cubierta del arca y D-s le dijo que saliera de ella. Nóaj así lo hizo luego de permanecer en la nave durante un año hebreo (lunar) y once días, o sea todo un año solar. Luego ofreció sacrificios de gratitud a Hashem por haber sobrevivido. D-s estuvo complacido con los sacrificios de Nóaj y le prometió que nunca destruiría a la raza humana por medio de un diluvio. Luego hizo aparecer un arco iris en el cielo y le dijo a Nóaj que serviría como símbolo de esa promesa.
Por medio de la descendencia de los tres ojos de Nóaj, la tierra volvió a poblarse y aparecieron los fundadores de numerosas naciones. En esa época toda la humanidad hablaba un solo idioma, lashón hakodesh, el idioma de lo sagrado. Desafortunadamente, la humanidad no aprendió de la experiencia del diluvio y retornó a las prácticas perversas.
Las diferentes naciones se reunieron y resolvieron construir una ciudad con una torre que llegara hasta el cielo. JAZAL (nuestros sabios de bendita memoria) explican que esa gente malvada no estaba satisfecha con poseer sólo la Tierra como morada. Pensamientos como: ¿Por qué D-s debe tener todo el cielo para El?, pasaban por sus mentes. 
Consiguientemente, la ciudad fue llamada Bavel, que significa mezcla, pues fue allí que Hashem mezcló los idiomas de la gente que habitaba la Tierra.
Se sucedieron diez generaciones desde Nóaj hasta Avraham. Este vivió en Ur Casdim, y fue allí que comprendió la unicidad de D-s y arriesgó su vida por rechazar a los ídolos y seguir a Hashem.
Lilmod ULelamed

viernes, 13 de octubre de 2017

Bereshit (Bereshit 1:1 - 6:8)

La Torá comienza declarando que en el principio Hashem creó el cielo y la tierra de la nada. Sin embargo, el mundo era un vacio, sin forma ni orden. durante los primeros seis días D-s creó y ubicó cada cosa en el universo en su posición adecuada de funcionamiento. El orden de esta tarea divina fue el siguiente:
Primer día: Creación de la luz y la oscuridad
Segundo día: Arreglo del rakía (firmamento) pra separar las aguas del cielo y de la tierra.
Tercer día: Acumulación de las aguas en un lugar, permitiendo que la tierra fuera visible
Cuarto día: Creación y ubicación del sol y de la luna en el cielo
Quinto día: Creación de la vida en elmar, y de las aves
Sexto día: Cración de los reptiles, demás animales y, finalmente el hombre
El Séptimo día de la creación, Hashem "descansó" y lo santificó como shabat.
D-s decidió que no era bueno que el hombre estuviera solo. Trajo a todos los animales y aves ante Adam, y éste les dio nombre, pero no pudo encontrar compañera para é entre ellos. En consecuencia, Hashem sumió a Adam en un profundo sueño, sacó una de sus costillas y luego cerró la herida con carne. Dio forma, desarrolló y completó la costilla, haciendo con ella una mujer, a la cual llevó ante Adam. Luego ubicó a ambos en el Jardín del Eden, donde podrían comer de todo, excepto del fruto prohibido del árbol del conocimiento. Sin embargo, Javá se dejó influir por la astutua serpiente (najash), comió del fruto prohibido y le dio a probar a Adam. como resultado de esta transgresión recibieron el castigo divino: fueron obligados a abandonar el Gan Eden y comenzaron su vida humana, tal como la conocemos, experimentando las dificulatades del trabajo para su sustento y el sufrimiento de la parición. También la serpiente recibió su castigo y a a partir de entonces se arrastra sobre la tierra y come polvo.

Adam y Javá tuvieron dos hijos: Caín, que se convirtió en agricultor, y Hevel, que fue un pastor. Ambos llevaron ofrendas de su producción a Hashem. Hevel era sincero y llevaba lo mejor de su rebaño. Por otro lado, Cain no lo era y llevaba lo peor de su producción. Hashem aceptó la ofrenda de Hevel e hizo descender un fuego del cielo, que lo asó. pero no ocurrió lo mismo con la de Cain, quien se sintió avergonzado y se encolerizo. Mientras estaban en el campo, Caín mató a Hével.
Cuando Hashem le preguntó donde estaba su hermano, Cain respondió: "Soy acaso el gurdián de mi hermano?" D-s lo castigó, entonces, severamente, maldiciéndolo y forzándolo a deambular continuamente sobre la faz de la Tierra.
Adam y Javá tuvieron un tercer hijo, Shet, y otros más. Como cada generación se reproducía, a su vez, el número de seres humanos creció considerablemente. 
Hubo diez generaciones desde ADam hasta Nóaj, incluyendo dos tzadikim: Janoj y Metushelaj. Sin embargo, la mayoría se inclinó hacia el mal y practicó la inmoralidad y la violencia. Hashem comenzó a reconsiderar Su acto de poblar el mundo con la raza humana. Noaj, empero, encontró gracia en Sus ojos.
Lilmod ULelamed

viernes, 6 de octubre de 2017

SUKOT-LAS CUATRO ESPECIES






En “Sukot” tomamos cuatro especies (Arbaat Haminim) que son, el “Etrog” (la fruta cítrica), el “Lulav” (la rama de la palmera), los “Hadasim” (las ramas de mirto), y las “Arabot” (ramas del sauce). Atamos las tres últimas, usando hojas del mismo “Lulav” y las asimos con la mano derecha, en la izquierda tomamos el Etrog y así juntamos las cuatro especies, cumpliendo el mandamiento de la Torá.
La manera correcta de mantener el “Etrog”, es en la forma en la que crece, con el ápice hacia arriba. Sin embargo, se acostumbra tomarlo al principio de la manera opuesta, y decir la bendición indicada en esta posición, e inmediatamente voltearlo y colocarlo de la manera en la que crece.
La razón de este procedimiento se basa, en que la “Braja” (bendición) debe de recitarse inmediatamente antes del cumplimiento de la Mitzva. Si tomamos el Etrog con el ápice hacia arriba, habremos cumplido la Mitzva ya antes de pronunciar la bendición, lo cual es incorrecto.
La bendición que debe decirse es “Al Netilat Lulav” (por asir el Lulav), la primera vez que se cumple esta”Mitzva” se recita también “Sheheheyanu” (que nos mantuviste con vida). Si el primer día de “Sukot” es “Shabat”, no se cumple en él esta Mitzva, y la bendición de “Sheheheyanu” se recita el segundo día.
Es costumbre agitar el Lulav hacia los cuatro puntos cardinales y hacia arriba y abajo (“Naanuim”), expresando nuestra fe en la total presencia divina. Como está escrito “lo aleja y acerca para aquel, a quien pertenecen los cuatro vientos, arriba y abajo para, aquel a quien le pertenecen los cielos y la tierra”.
Otra razón es que la fiesta de “Sukot” marca, el tiempo de juicio por las lluvias y el rocío, todas estas cuatro especies requieren un exceso de agua para su crecimiento, por eso al agitarlas hacia todas las direcciones, pedimos del eterno, quien proporciona sustento a toda su creación con bondad, y decimos ante él, así como estas cuatro especies no pueden existir sin el riego debido, asimismo todo el mundo requiere del agua. Al igual rezamos por los vientos, que estos sean únicamente para bendición.
Se toma el “Lulav” y se agita al pronunciar la bendición, y también al recitar el “Halel” (oración de alabanzas y cánticos). Al decir las palabras “Alabemos al Señor porque es bondadoso”, y al decir “por favor señor sálvanos”. Se reparten las palabras de manera tal que se agite hacia una dirección con cada palabra (al decir el nombre de D–s, no se agita el Lulav).
El significado de la mitzva – definicion de la belleza
Como mencionamos ya anteriormente, todas las Mitzvot deben de realizarse con hermosura, sobresale sin embargo, el precepto de las cuatro especies, en la cual la Torá nos especifica que ha de ser realzado y embellecido. Como indicamos antes, la “Suka” al igual se decora y adorna.
Las cuatro especies, simbolizan diferentes partes principales del cuerpo humano.
Siendo el “Lulav” la columna vertebral, los “Hadasim” (mirto) representan a los ojos (como es aparente en la forma de las hojas), las “Aravot” (sauce) señalan hacia la boca (imitando la imagen de esta ) y el “Etrog” (fruta cítrica) simboliza el corazón.
En el desenvolvimiento de las civilizaciones humanas han existido naciones que han desarrollado los conceptos de la belleza del cuerpo humano, poniendo énfasis en la perfección muscular y hermosura de un cuerpo joven, destacaron en este campo los griegos de la antigüedad.
Hubo pueblos que se distinguieron en la hermosura escénica de obras de magnífica arquitectura. En la creación del arte visual, pinturas y lienzos espléndidos, esculturas, imágenes, relieves y grabados admirables y magnos. Todo lo cual ahora constituye el acervo y patrimonio cultural de la civilización humana.
Existen aquellos que sobresalieron en la creación de obras literarias, desarrollando elocuencia y expresión de la palabra y las ideas, enalteciendo con gran belleza el sentido comunicativo de los humanos.
No cabe duda alguna que todos estos, son aspectos notables y semblantes reales del sentido estético, y constituyen hoy en día, la norma y matriz, de nuestra apreciación de lo hermoso y sublime.
Sin embargo, no son estos, el “Lulav”, los “Hadasim” y las “Aravot” las fuentes y los símbolos únicos de la belleza y la estética. Curiosamente, aunque todos ellos requieren su medida de hermosura, sin embargo, en la Torá aparece la palabra “Hadar” (hermoso), únicamente en el “Etrog” el símbolo del corazón, (y de este se derivan los demás símbolos). Reflejando un aspecto histórico del pueblo de Israel.
Nuestra nación no se destacó en la antigüedad, desarrollando la belleza del cuerpo humano, al igual no sobresalió en la construcción de grandes obras arquitectónicas, tampoco heredamos a las generaciones creaciones de arte, lienzos y esculturas. No fueron los grandes exponentes de la literatura y las letras universales, los Miguel Angel, los Leonardo da Vinci o los Shakespeare, hijos de nuestro pueblo. Pero el pueblo de Israel, aportó a la civilización universal, algo que es indudablemente más eminente y trascendente, la hermosura del corazón, la belleza del carácter y los buenos actos, la sublimidad de lo normal y lo ético, lo magno y admirable de la fe y la creencia en un D–s único, señor de la bondad y la compasión. En nuestra Torá, se menciona el término “Hadar”, principalmente en el “Etrog”.
Es una Mitzva el decorar la “Suka” con toda clase de adornos y ornamentos, ya indicamos que las vajillas y vasijas más preciadas son introducidas en la Suka. Nuestros jovencitos suelen, ocuparse días y noches en agregar decoraciones y hermosear la “Suka” .
Sin embargo, un punto notable es que no se acostumbra decorar y adornar la “Suka” en su exterior.
Si hubiéramos de hacer un recorrido por las calles de nuestras comunidades observantes, en el período de “Sukot”, y contempláramos las filas de cabañas y casitas, una tras de la otra, nos percataríamos que la apariencia externa de todas ellas, es muy simple y desaliñada, un madero de tamaño tal de este lado y otro de color y forma diferente del otro, y en una esquina, tapando un agujero un trozo de cartón.
Sin embargo, si es que no hay sentido de la estética en el exterior de las “Sukot”, empero al abrir la puerta y al entrar en ellas, se revela ante nuestros ojos un pequeño paraíso, radiante de gracia y belleza. Porque esa es la heredad de Israel, el énfasis y el realce de la belleza interior, la hermosura de lo íntimo y lo sublime del corazón.
La alegria de los “arbaat haminim”
Nos ordena la Torá; “y tomareis en el primer día la fruta del árbol hermoso, ramos de palmeras, ramas de sauce y de mirto y os alegraréis ante D–i por siete días” (Levítico 23).
¿Cuál es el origen y la razón de esta alegría? Uno de los más conocidos simbolismos de los cuatro “Minim” es el presentado en el Midrash “así como el “Etrog” tiene un buen sabor y una agradable fragancia, de igual manera existen en el pueblo de Israel hombres justos que estudian la Torá y practican buenas acciones.
Tal como el ramo de la palmera, cuyo fruto, el dátil, tiene buen sabor, pero carece de aroma, así existen hombres que han estudiado la Torá, pero no practican lo que han aprendido con perfección.
De la forma como el mirto tiene un agradable aroma pero es insípido, así existen hombres de buenas acciones que no poseen instrucción.
Empero, como el sauce que no es comestible ni tampoco despide fragancia, así son aquellos hombres que no han estudiado ni tampoco realizan buenos actos”, estos cuatro grupos representan los diferentes tipos y corrientes que en su conjunto conforman nuestra nación. Sin embargo, la clave del éxito y la sobrevivencia del pueblo, depende de la unidad y el consenso de todos sus diversos componentes. La fiesta de “Sukot” llamada también “la fiesta de la recolección”, no únicamente se relaciona y refiere a la recolección de los frutos de los árboles, sino a algo que más trasciende, la reunión de todos los grupos y corrientes de nuestro pueblo y su unificación.
Al igual la “Suka” es un precepto singular en el cual teóricamente, todo el pueblo puede cumplir la misma “Mitzva” en una misma “Suka”, en conjunto y al mismo tiempo. Y es esta unidad, que representamos al tomar las cuatro especies en conjunto, el origen y la razón del regocijo de “Sukot”, recordándonos el versículo “que bueno y agradable es la estancia de los hermanos en la unión”.